Conversamos con Max Segal de Argentina sobre su experiencia trabajando en un Camp, y ésto es lo que nos contó…
– ¿En qué camp trabajaste?
Trabajé en Camp Ramah in the Berkshires, en Wingdale, Nueva York.
 
– ¿Por qué quisiste ir a trabajar a un camp en EEUU? ¿Qué te atrajo de esta propuesta?
Elegí ir a trabajar a EEUU en busca de una nueva experiencia y para ampliar mis conocimientos sobre diferentes culturas. Me atrajo la posibilidad de viajar al exterior con un nuevo trabajo para vivir una nueva experiencia.
 
– ¿Viajaste solo o con algún amigo/a?
A EEUU fui con un amigo, pero él trabajaba en otro camp.
 
– ¿Conociste mucha gente? ¿De qué nacionalidades?
Conocí gente de todo tipo de nacionalidades: israelíes, estadounidenses, ingleses, ugandeses, sudafricanos, colombianos y muchas más.
– ¿Fue difícil relacionarte con gente de tan diversas culturas?
La verdad es que las dificultades dependían de la predisposición de las otras personas y, por suerte, encontré gente muy abierta a mi cultura.
– ¿Tenías tiempo libre para descansar y pasear? 
Había un día a la semana en el que podías ir a Manhattan y ahí una familia te hospedaba. Además, al ser un campamento judío, los sábados no se trabajaba.
 
– Al finalizar el camp, ¿te quedaste recorriendo EEUU o te volviste inmediatamente a Buenos Aires?
Al finalizar el camp, me junté con mi amigo con el cual habia viajado para recorrer distintas ciudades dentro de EEUU.
 
– ¿Qué aprendiste de esta experiencia? 
Aprendí que más allá de las distancias y las diferencias, tengo mucho más en común con la gente del resto del mundo de lo que pensaba. 
 
– ¿Recomendarías esta experiencia a otras personas?
Totalmente, siempre y cuando estén abiertas a conocer nuevas personas.